ShibatoGuías para tutores

Acompañamiento5 min de lectura

Dolor crónico y artrosis: cuando el dolor no se nota a simple vista

Muchos perros y gatos mayores viven con dolor sin que nadie lo note, porque no se quejan como nosotros. Aprender a ver las señales es el primer paso para que vuelvan a moverse con gusto.

En esta guía
  1. ¿Qué es?
  2. ¿Por qué importa?
  3. Señales en casa
  4. Qué podemos hacer
  5. Preguntas frecuentes
  6. Si notas que se mueve distinto

¿Qué es?

El dolor crónico es el que dura semanas o meses. Una de sus causas más comunes en mascotas mayores es la artrosis (también llamada osteoartritis o enfermedad articular degenerativa): un desgaste de las articulaciones que causa dolor, rigidez y menos movilidad.

Hay otras fuentes de dolor crónico: la enfermedad dental, problemas de columna, algunas enfermedades del oído o de la piel, y el cáncer.

¿Por qué importa?

El dolor no es «cosa de la edad» que haya que aguantar. Afecta su ánimo, su sueño, su apetito y su relación contigo. Un perro o un gato con dolor se mueve menos, y moverse menos hace que pierda músculo y que la articulación empeore: un círculo que se puede romper.

Las guías de dolor de WSAVA (2022) recuerdan que los animales no pueden decirnos qué les duele, así que su conducta es la principal forma de reconocer el dolor. Y señalan algo importante sobre los gatos: muchos no muestran señales claras, sobre todo frente a personas o en lugares que los estresan. En ellos, lo que más dice es un cambio respecto a cómo eran antes.

Señales en casa

En perros:

  • Le cuesta levantarse, sobre todo después de descansar.
  • Se queda atrás en los paseos o ya no quiere salir.
  • Duda antes de subir escaleras, al coche o al sillón.
  • Cojea, o camina rígido al empezar y luego «se calienta».
  • Se lame una articulación.
  • Gruñe o se aparta cuando lo tocas o lo cargas.

En gatos (más discretos):

  • Ya no salta a lugares altos, o lo piensa antes de hacerlo.
  • Usa escalones intermedios para subir o bajar.
  • Se acicala menos y el pelo se ve descuidado, sobre todo en el lomo.
  • Hace sus necesidades fuera del arenero (entrar puede dolerle).
  • Se esconde, duerme más o está más irritable.
  • Cambia su postura: más encorvado, con la cabeza baja.

Esta lista sigue lo que miden los cuestionarios para tutores validados en gatos con artrosis, como el Feline Musculoskeletal Pain Index (Enomoto y colaboradores, 2022): saltar hacia arriba y hacia abajo, subir y bajar escaleras, correr, jugar, acicalarse y usar el arenero.

Qué podemos hacer

  1. Confirmar de dónde viene el dolor con una revisión completa, observando cómo se mueve en su propio espacio, algo que en casa veo mucho mejor que en un consultorio.
  2. Medirlo con escalas validadas, y repetirlas para ver si el tratamiento funciona.
  3. Tratarlo: hoy existen varias opciones para el dolor de la artrosis —medicamentos para el dolor y la inflamación, y otros más nuevos que se aplican una vez al mes—, que elegimos según su edad, sus otras enfermedades y sus estudios.
  4. Cuidar su peso: el sobrepeso carga más las articulaciones.
  5. Adaptar la casa: tapetes antiderrapantes, rampas o escalones, camas firmes y acolchadas, areneros de borde bajo.
  6. Ejercicio a su medida: paseos cortos y frecuentes en lugar de uno largo.
  7. Omega 3, en dieta o en suplemento: una revisión sistemática de 2022 encontró un efecto claro contra el dolor de la artrosis en perros y gatos.
No hace falta hacer todo. Cada mascota es distinta: algunas necesitan varias de estas cosas y otras, sólo una o dos. Por eso la revisión es tan importante, para elegir lo que de verdad le conviene a la tuya. Y tú eres una pieza fundamental: eres quien la ve todos los días, y lo que me cuentas —cuándo empezó, qué dejó de hacer, cómo amanece— me ayuda a saber qué tan avanzado está y por dónde empezar.

Preguntas frecuentes

Si come y mueve la cola, ¿puede tener dolor?

Sí. Muchos perros y gatos con dolor crónico siguen comiendo y saludando. Los cambios suelen ser más sutiles: moverse menos, dudar, dormir distinto.

¿Puedo darle un analgésico de los míos?

No. Varios medicamentos para personas son tóxicos para perros y, sobre todo, para gatos, incluso en dosis pequeñas. Nunca le des un medicamento sin indicación veterinaria.

¿La artrosis tiene cura?

No se revierte, pero el dolor sí se puede controlar, y muchas mascotas recuperan movilidad y ánimo con el tratamiento adecuado. Además, con el manejo correcto se puede frenar el desgaste de la articulación para que avance más despacio. El peso es clave: en un estudio de toda la vida con perros, los que se mantuvieron en su peso ideal tardaron muchos años más en desarrollar artrosis de cadera que los que comían de más (Kealy y colaboradores, 2002).

Si notas que se mueve distinto

Escríbeme y agendamos una visita. En casa puedo verlo caminar, subir y bajar en su propio espacio, que es donde se notan las señales.


Aviso: esta información es orientativa y no sustituye la valoración de un médico veterinario. Cada mascota es distinta.

Fuentes (7)
  • Monteiro BP et al. (2022). WSAVA guidelines for the recognition, assessment and treatment of pain. Journal of Small Animal Practice. onlinelibrary.wiley.com
  • AAHA (2022). Pain Management Guidelines for Dogs and Cats. aaha.org
  • AAHA (2023). Senior Care Guidelines for Dogs and Cats. aaha.org
  • Enomoto M et al. (2022). Refinement of the Feline Musculoskeletal Pain Index (FMPI) and development of the short-form FMPI. Journal of Feline Medicine and Surgery. pmc.ncbi.nlm.nih.gov
  • Barbeau-Grégoire M et al. (2022). A 2022 systematic review and meta-analysis of enriched therapeutic diets and nutraceuticals in canine and feline osteoarthritis. International Journal of Molecular Sciences. ncbi.nlm.nih.gov
  • Kealy RD et al. (2002). Effects of diet restriction on life span and age-related changes in dogs. JAVMA. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  • COAST Development Group (2023). International consensus guidelines for the treatment of canine osteoarthritis. Frontiers in Veterinary Science. ncbi.nlm.nih.gov